¿Hasta dónde llegarán nuestros alumnos? (Tercera parte)

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Algo interesante al escribir en el blog es la posibilidad de salir de las fronteras de la clase. Muchas de las publicaciones han nacido a partir del intercambio con los estudiantes en clase. Esos intercambios se han prologado en el tiempo y llegado a lugares que no imaginaba. A veces me sorprende saber que el blog recibe visitas de países como Australia, Canadá, Japón.

También ha sido interesante para mi, la posibilidad de compartir valiosos trabajos de estudiantes (muchos ya colegas) que siempre van un poco más allá. Así lo hice en algunas publicaciones. Las últimas han sido a partir de tecientes trabajos de tesis: Somos pocos… y no nos conocemos” (II),  “Somos pocos… y no nos conocemos” (I) . Antes han sido publicaciones a partir de algunos trabajos que los estudiantes han ido realizando en mis clases: “¿Hasta dónde llegarán nuestros alumnos?” Primera Parte, Segunda Parte. Creo que llegó el momento de presentar la tercera.

Esta vez  no será a partir de mis clases. Algo similar, pero a partir de la sugerencia del colega Pablo Castro de la Universidad de La Serena (Chile). Me sugirió que podría haber trabajos de su curso de Psicología Educacional que sería interesante compartir. Me gustó la idea ya que creo es necesario aumentar nuestro intercambio con países de la región y aprovechar tantas horas de trabajo que profesores y estudiantes de todas partes dedican a pensar sobre los problemas de la realidad educativa.

Uno de los ensayos se titula “Enseñanza-Aprendizaje: un proceso educativo de colaboración” y fue realizado por Leslie Tapia Vega. Pone el centro en el trabajo colaborativo como un camino de transformación de lo educativo. Sabemos que crear equipos es más que sumar gente en una lista, y trabajar colaborativamente exige más que compartir una oficina. Leslie pone el acento en las posibilidades del trabajo colaborativo como camino a transitar en educación. A la vez señala algunas dificultades que en eso recorrido podemos encontrar, por ejemplo, la disonancia con el modelo económico imperante, las exigencias que los sistemas educativos imponen a sus actores principales, la matriz epistémica de la propia disciplina. Centrada en el trabajo colaborativo, Leslie nos invita a revisar las formas de producir conocimiento que en la Psicología Educacional tradicionalmente imperan y también las formas de asesoramiento que se utilizan. Pueden dedicarle unos minutos a su lectura y ya ir dando pasos en la cultura de colaboración. Aquí tienen su trabajo.

El segundo de los ensayos es titulado: “Actitud, disposición y formación práctica docente, como facilitadores del proceso de aprendiz eficaz” y su autor es Alexander Bonilla. En su trabajo Alexander considera la relevancia del rol docente, a la vez que subraya con claridad, que se requiere de un contexto adecuado para potenciar los esfuerzos que los  docentes realizan. Entre los elementos del contexto destaca el valor de los espacios de comunicación, la necesidad de redes de profesores y escuelas. También invita a revisar las instancias que contribuyan a que el docente pueda reflexionar y aprender de su propia práctica. Creo que no debería leerse este ensayo como un reclamo más al rol docente, si no una propuesta desafiante a quienes pueden aportar a la construcción de contextos más ricos que potencien el rol docente. Desafío para los propios docentes cierto, pero también para los profesionales que queremos ponernos a su servicio.   Pueden acceder aquí a su trabajo.

No sé cómo les habrá ido a Leslie y Alexander en el curso de Psicología Educacional a cargo de Pablo Castro, ni cuál habrá sido su calificación. Tengo claro que vale la pena aprovechar su tiempo, esfuerzo y reflexión para seguir avanzando en la educación que necesitamos.

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Ser docente (por Rodrigo Vaccotti)

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Comencé a pensar acerca de las complejidades que envuelven al ser docente mucho antes de ser consciente de que lo estaba pensando. Mucho antes de trabajar como docente. Antes incluso, de convertirme en docente. Ni que hablar que antes de escribir mi tesis de Maestría en Psicología Educacional. La cual, curiosamente, trata sobre esta temática, que me resulta tan apasionante.

La invitación de Daniel me da la oportunidad de continuar en este proceso y compartir algunos de mis pensamientos. Pienso tomar la cuestión de la identidad docente, que es uno de los muchos ejes que atraviesan este campo de problemática y ámbito de trabajo y de pensamiento. Intentaré compartir algunas reflexiones que, quizás, sirvan para seguir pensando, generando preguntas, y ¿por qué no, hacer algo?

Identidad

 Un día vi a la moña desalineada. Su azul de antaño se había desteñido.

Un día vi a la túnica desbocada. Su boca era un nido corajudo.

Tan grande y sincera su fortaleza, mafiosos y malandras quedaron mudos.

Fernando Cabrera

Como resultado del trabajo personal, la curiosidad, las averiguaciones y más que nada las actividades de investigación me he encontrado con que una de las situaciones difíciles en la que se encuentran muchos docentes se relaciona con diferentes problemas para definir su identidad profesional. Tal vez éste no sea el mejor modo de explicitarlo, ya que existe mucho material trabajado acerca de la identidad docente; pero tal como sucede con otros aspectos propios de las instituciones educativas, se piensa en el docente de “aquella” escuela tan distinta a la de hoy.

La escuela es hija de la Modernidad. En esa frase tan corta, y tan reiterada, están encerradas un montón de “pistas” que nos ayudan a entender un poco más porqué determinados actores que forman parte de una institución pueden llegar a sentirse perdidos dentro de la misma. La Escuela Moderna se trataba de aquel lugar en el que la razón primaba por sobre todo lo demás, donde se convertía en legítimo todo el saber acumulado que debía ser transmitido a quienes la habitaban. Era una de las piezas más importantes con la que contaba el Estado para transmitir los valores fundamentales que justificaban su existencia, su importancia, y su condición de tal. La Escuela y el Estado, de la mano, transmitiendo implícitamente mediante sus figuras institucionalizadas, los valores fundamentales de la democracia liberal; en primera fila, por supuesto, la bandera de la igualdad.

La Modernidad en crisis tiene como una de sus características el asistir a un evento en el cual sus principales instituciones se desmoronan, entre otras cosas, al dejar de cumplir sus roles fundamentales: asegurar la continuidad de un relato original acerca de aquel estado y sus ciudadanos, y regular el modo en el que esto acontecía. Suena lejano hablar de Modernidad hoy en día. Posmodernidad, Hipermodernidad, Modernidad líquida, La era del vacío… son términos que se repiten, que se suceden, y que intentar darle nombre y algún tipo de forma a los tiempos que corren.

Hoy qué raro que lo miran, se pone en pie y quiere hablar.

Y a su boca se le olvida lo que una vez quiso explicar.

Su paciencia va a montar todo un circo para verlo desfilar.

Sebastián Teysera

Junto con el cambio experimentado por las instituciones, que va de la mano con lo que éstas representan a nivel del colectivo social, cambia también la figura del docente quien parece ya no cumplir aquella función tan importante otrora; y no contento con eso incluso, ha adoptado actitudes que lo acercan al “trabajador común”, aquel que pelea por su salario, hace paros y se hace visible a través de su sindicato.

El docente en este escenario se encuentra con una cantidad interesante de nuevos desafíos y dificultades. ¿Cuáles son las tareas de los docentes en esta nueva realidad en la que se inscriben las instituciones educativas?

No existe acuerdo para responder esta pregunta. Pero aún así, el contexto en el que cada uno desarrolla su actividad profesional, intelectual e ideológica lo coloca ante la eventualidad de tomar decisiones al respecto. Permanentemente. El tiempo no para…

Un profesional que no sabe cuál es el objetivo de su trabajo, inevitablemente desemboca en dificultades para definir su identidad profesional. Lo mismo ocurre cuando la tarea que se realiza a diario y para la que uno se formó con determinadas expectativas, no genera satisfacciones.

En un primer momento encontramos en los docentes como uno de sus principales dilemas, la dificultad para definir si la faceta que debería primar en su actividad debería ser la específica propia de cada asignatura, o la pedagógica, transversal a cada campo específico del conocimiento. Pero incluso este dilema, parece quedar en un segundo plano. Ante la emergencia de nuevas modalidades de alumno, formas grupales con vida propia muy distinta a la descrita en los manuales, y singularidades de complejidad tal que vuelven inviable la dinámica tradicional de la escuela que aparece en los libros, el docente se plantea una nueva interrogante: ¿Debería abandonar la pretensión de enseñar tal como la formación lo propone, y hacerme cargo de una coyuntura distinta que plantea otras problemáticas específicas? O tal vez: ¿Debería continuar con la pretensión de enseñar, a pesar incluso, de mis alumnos y su circunstancia?

Las instituciones educativas tienen el desafío de incluir a aquellos a quienes la sociedad margina, darles acompañamiento y algún tipo de respuesta a sus problemáticas. En el tiempo libre, a veces, también se puede intentar enseñarles algo. En la primer línea de batalla se encuentran los docentes, quienes cada vez más a menudo se hacen preguntas acerca de ellos mismos. ¿Ser o no ser?

Aunque si la idea es utilizar una cita de Hamlet, también se aplicaría el tradicional: algo huele a podrido en Dinamarca.

No me has dejado ni el pucho en la oreja de aquel pasao´ malevo y feroz.

Ya no me falta pa´ completar más que ir a misa e hincarme a rezar.

Enrique Santos Discépolo

 ¿De dónde obtienen la fuerza y las ganas estos docentes, para seguir con su tarea a pesar del viento en contra? En este sentido alguien fue precavido y guardó una alternativa siempre válida pensando en posibles tiempos difíciles: la vocación. Save for a rainy day, dice una vieja expresión en inglés.

La identidad docente en buena medida se ha construido a partir de la tensión entre conocimiento experto y vocación, otorgándole a esto último mucha trascendencia; trascendencia que raramente se cuestiona. El componente vocacional en los docentes prácticamente no es puesto en duda por nadie, entendiéndolo como una de las cualidades que debe existir siempre. Si se realiza el ejercicio de pensamiento, cuesta encontrar (más allá de la religión) otro tipo de tareas que se apoyen tanto en este aspecto.

Nos encontramos entonces con un contexto en el que: ante un colectivo que presenta dificultades para organizarse y llevar adelante medidas como tal, muchas singularidades que viven su práctica cotidiana con altos niveles de insatisfacción, agravándose entre otras cosas el ausentismo así como la medicalización de los docentes, dentro de un modelo de trabajo diseñado para tratar con sujetos muy distintos a los que se presentan hoy en día en las escuelas, la vocación para ejercer su tarea parecería ser uno de los puntos más fuertes en el que se apoyan los docentes para seguir adelante.

El desafío entonces, desde la Psicología Educacional, es trabajar en conjunto, pensando alternativas, espacios de discusión, contención y aportando miradas distintas.

 

Rodrigo Vacotti (rodrigovaccotti@hotmail.com), 

autor de esta publicación, es Magister en Psicología Educacional por la Universidad Católica. Psicólogo egresado de la UDELAR, donde se desempeña como docente en proyectos vinculados a lo educativo.  Músico.

 

Referencias y recomendaciones

 Pensando el rol docente (Publicado en Educación que Necesitamos): https://educacionquenecesitamos.com/2013/09/10/pensando-el-rol-docente/

Sobre el desarrollo profesional docente y la mejora de la educación 

 

Psicología Educacional y proyectos colectivos

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Trabajando para iniciar un nuevo curso de Psicología Educacional me encontré con esta definición que me gustaría compartir ya, sin muchos comentarios, ni prólogos.

 

Hoy, la psicología educacional se plantea como una disciplina aplicada, puente entre las ciencias psicológicas y las ciencias de la educación. Su objeto podría describirse, matizando la definición propuesta por Coll (1990, 2000), “procesos de cambio que acontecen en la praxis de las personas (¿y de las organizaciones?) al participar en actividades educativas”. Su conceptualización supone asumir tres dimensiones: la dimensión teórico conceptual; la tecnológico proyectiva; y la técnico práctica. El desarrollo concreto de estas dimensiones está tensionando su articulación hacia la psicología educacional y hacia la psicología escolar. Pero ambas son ubicables como psicología social, y por tanto inscribirse en procesos sociales de liberación (Martín-Baro, 1998), mediante socio-praxis de liberación (Villasante, 2007).

Como psicología social de la educación es tanto una psicología de las personas como de los grupos; personas en comunidad, ya que el individuo nunca existe aislado. Es una psicología que se orienta a una intervención sistémica en la institución escolar (y en otros ámbitos educativos: familia, laboral, medios de comunicación, ocio…) con una perspectiva socio-constructivista. La liberación supone evitar que la educación/escuela transforme las diferencias en desigualdades. Desigualdades de resultados externos (certificados escolares), e internos (autoestima-identidad). Se trata de propiciar procesos que transformen las diferencias en potencialidades para un proyecto común (se trata de no privarnos de lo público); ya que, si toda producción material y de conocimiento es colectiva y comunitaria, no es comprensible cómo la apropiación, tanto de los productos materiales (dinero) como de conocimiento (poder), puede ser solo individual, impidiendo el bienestar (felicidad humana) que esencialmente es relación, compartir. Este proyecto común requiere escuelas creadoras de democracia sustantiva, constructoras de ciudadanía y bienestar humano; ya desde ahora en la propia dinámica cotidiana escolar (Redondo, 2009)….

La identidad de la disciplina y de los profesionales de la psicología de la educación no es un dato dado, se va adquiriendo en el propio proceso de configuración profesional y en el devenir histórico de nuestras apuestas colectivas… Los profesionales construimos nuestra disciplina desde nuestras apuestas y respuestas a los contextos en los que desempeñamos nuestro trabajo profesional como ciudadanos y personas conscientes de nuestra historia, nuestro presente y nuestros deseos de futuro.

Redondo, J. (2011)

¡Habrá que seguir andando y construyendo la Psicología Educacional que necesitamos!

Referencias

Redondo, J. (2011) Una Psicología Educacional al servicio de la calidad y equidad de la educación chilena.  En Catalán, J. (Ed.) Psicología Educacional. Proponiendo rumbos, problemáticas y aportaciones. La Serena: Editorial Universidad de La Serena.

Construyendo futuros

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Celebrar el Día de los Trabajadores, me da también la posibilidad de festejar el segundo año del blog. Este sigue siendo para mi un proyecto interesante. Me sigue animando el interés porque más gente se sume a la reflexión sobre lo educativo y ofrecer algunas perspectivas que en Psicología Educacional vamos teniendo. Tengo presente que al organizar las XI Jornadas Internacionales de Psicología Educacional en Montevideo, algunos psicólogos colegas me decían que la educación no “era lo de ellos”. Al mismo tiempo, los maestros, docentes y otros actores de lo educativo sentían que el evento era de “Psicología” y “no de ellos”. Ni unos ni otros sentían que la Psicología Educacional “era lo de ellos”.  Necesitamos que lo educativo sea lo nuestro.

Estudiantes, Padres, Maestros, Docentes, Psicólogos, Psicopedagogos, Directivos, Políticos y otros actores de lo educativo construimos futuro. Esto debería estar más presente en nuestra reflexión y propuesta. Esta es otra de las preocupaciones que ánima el blog y me gustaría tomarla en esta publicación. Más que analizar el futuro desde perspectivas teóricas y filosóficas, me interesa compartir algunos proyectos animados por colegas que me invitan a construir futuros. Más que repetir recetas viejas que no dan respuesta a los problemas actuales, se han arriesgado a recorrer nuevos caminos y dar vida a nuevos proyectos. Seguramente ustedes tendrán otros ejemplos que ojalá podamos conocer.

El primer de los proyectos es www.psicologiapreventiva.com.uy, impulsado por Juan Luis López. Se trata de un portal en el que Juan Luis intenta seleccionar materiales que puedan contribuir a la prevención en salud mental. Este objetivo es uno de los centrales para cualquier psicólogo y él está intentando, para ello, aprovechar las posibilidades que ofrecen las TICs y las Redes Sociales.  Seguramente a dedicado largas horas a la selección del material, tarea más que importante en estos tiempos. A la vez va creciendo en la producción de contenidos propios. Combina en su proyecto: la formación en psicología y muchos de sus intereses y saberes. Pueden darle una mirada a su página web, ser parte de la comunidad en Facebook y seguirla también en Twitter.

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Landing es el segundo de los proyectos que quiero compartir. Es llevado adelante por Diego Sarroca, psicólogo, a quien le ha tocado vivir en muy distintas partes del mundo. También ha estudiado especialmente lo que ocurre con las personas que por distintas razones deben adaptarse a vivir en distintas comunidades culturales. La sensibilidad  por la situación que viven estas personas, el conocimiento teórico y la propia experiencia personal se concretan en Landing. En un mundo globalizado, donde muchos cambian su escenario vital con cierta frecuencia, parece esta una respuesta oportuna. Quizá nos permite pensar y proponer acciones en otras situaciones similares, donde la adaptación constituye una necesidad crucial.

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Por último, el proyecto que creo está en etapas más iniciales es el que lleva adelante Juan Pablo Cibils (@Chopouy). Él busca complementar su trabajo su trabajo directo y cara a cara con los adolescentes. Con el diseño y uso de algunas aplicaciones que puedan ser de utilidad para trabajar en algunas temáticas con ellos. Juan Pablo tiene muy clara la importancia del vínculo y el trabajo mano a mano. A la vez es sensible a la realidad de los adolescentes y sus nuevas formas y espacios de comunicación. Probablemente avanzará más todavía en la integración de apps y tecnologías que el futuro nos ofrezca. Pueden sumarse.

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Probablemente hay mucho más para decir de estos proyectos. Están invitados a conocerlos, juzgarlos, aportar. Ojalá sigan creciendo y también sumando nuevos proyectos. Es necesario buscar respuestas nuevas a los viejos problemas que seguimos sin resolver y, más todavía, a los que nuestros nuevos contextos van generando.

Les agradezco a todos los que en estos dos años del blog se han interesado, me han hecho llegar algún comentario, me han generado curiosidad. Ojalá algo de esto les haya sido útil. Seguramente habrá nuevas publicaciones del blog, asumiendo que Educación que Necesitamos nos invita y compromete  a construir futuros.

Referencias y recomendaciones

La primera publicación del blog (1 de mayo de 2012)

La publicación del primer año del blog (1 de mayo de 2013)

¿Qué necesita para investigar?

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Empecé a escribir este post con un objetivo muy práctico que era compartir algunos recursos para la investigación con los tesistas que me toca acompañar y estudiantes de Maestría con quienes estoy compartiendo un curso de Metodología de la Investigación. Todos ellos están encaminando la realización de sus tesis y adentrándose en los caminos de la investigación científica en Psicología y Educación.  Mientras tanto se acercó uno de mis hijos con una pregunta: “Papá, ¿todavía estás haciendo ese trabajo que hacías en las vacaciones?“. Él me ha visto trabajar en mi tesis doctoral en este enero que pasó. Unos meses para él pueden parecer eternidad. Para mí también, pero sabiendo que el proceso ha comenzado en febrero de 2010.

Ante la pregunta de mi hijo caí en la cuenta, una vez más, que hacer una tesis es un proceso que implica altas dosis de motivación. Debemos coordinar muchísimas acciones de muy variado nivel en una dirección, y es necesario que podamos sostenerlas en el tiempo. La persistencia es una condición necesaria para concretar la tesis. Todo el proceso requiere energía y en algunos momentos mucha intensidad. Podríamos decir que para investigar se necesitan metas, energía, creencias sobre la actividad de investigación y nuestro nivel de competencia para afrontarla, y saber cómo. Justamente el saber cómo es una de las claves motivacionales que vamos aprendiendo en la marcha misma del proceso. Puede convertirse en un obstáculo mayor si no recibimos y/o encontramos la ayuda adecuada en el momento oportuno.

Volviendo a los objetivos prácticos de esta publicación, compartiré algunos recursos que para mi están siendo muy útiles en la actividad de investigación y en el proceso de realización de la tesis. Ninguna de estas herramientas lo hará por nosotros, pero si pueden ayudarnos a aprovechar mejor nuestro esfuerzo. Una de las principales tareas en la investigación científica es discutir con otros científicos y para ello hay que saber lo que dicen y estos recursos van en esa dirección. Cada vez se vuelve más necesario que avancemos en nuestra alfabetización científica.

http://www.mendeley.com Comencé a usar Mendeley por sugerencia Gabriel Barg, colega de la UCU. Lo que más valoro es que nos permite archivar de forma organizada los artículos, no teniendo que empezar de cero cada vez. Nos ayuda a gestionar las búsquedas y también a preparar la lista de referencias cuando la necesitamos.  Lo que archivamos en Mendeley queda en “la nube” y se puede sincronizar en distintos dispositivos. Podemos recuperar esa información con facilidad manteniendo nuestro usuario. Eso para mi ha sido “salvador”. Es gratuito y se puede acceder creando un usuario.

http://www.researchgate.net Es una red social especializada donde los investigadores comunican y comparten directamente sus intereses, preguntas de investigación y artículos. Me invitó a explorar esta red mi colega chileno Rodrigo Cárcamo. Pueden encontrar en esta red a los investigadores más celebres y los más humildes en la temática que en la que estén trabajando. Puede acceder directamente a publicaciones o solicitarla al autor con facilidad. Para mi está siendo útil para saber lo que actualmente están publicando autores en los temas que estoy trabajando, también para solicitar algunos artículos y capítulos a los que me había costado mucho acceder. Pueden acceder y crear un usuario en forma gratuita.

http://www.academia.edu Es otra red social especializada con la finalidad de compartir investigación y aumentar la colaboración en procesos de investigación científica. Su próposito es similar al anterior, aunque encuentro aquí más contenidos en castellano. Creo que llegué a esta red buscando el texto completo de algún artículo, y encontré allí a algunos colegas como Francisco Leal (Chile) y Ernesto Panadero (España). También se puede acceder de forma gratuita mediante la creación de un usuario.

En la sociedad de la información parece que fuera mínima la probabilidad de que “no encontremos nada”. Sin embargo, algunas reglas y formatos de la investigación científica pueden hacer que nos encontremos en esa frustrante situación. Como podemos imaginar hay muchas maneras de acceder a la materia prima que necesitamos, es decir, los artículos que se publican en revistas científicas y se somenten a arbitraje (cada artículo a pasado por el juicio de pares).  No deberíamos descartar ninguna de esas formas a priori sino contar con ellas como herramientas que pueden servirnos con distintos propósitos. Por ejemplo, yo uso Google Académico cuando estoy en cualquier sitio y quiero encontrar un artículo que ya sé de su existencia. Veía que mis alumnos llegaban a textos por está vía, a los cuales yo no accedía buscando en las bases especializadas. Existen servicios de bases de datos que las universidades contratan y que nos permiten realizar búsquedas sistemáticas. En general, estas bases son más que necesarias pero no siempre el acceso a las mismas está asegurado.  Están aumentando las revistas científicas a las que se puede acceder libre y gratuitamente, y puede ser de gran utilidad conocer algún directorio que las agrupa. Me enteré de la existencia de DOAJ a través de Twitter, y creo que es un ejemplo de directorio muy útil donde podemos encontrar revistas de acceso abierto: http://doaj.org/ En Uruguay, tenemos desde hace algunos años la posibilidad de acceder gratuitamente al Portal Timbó, que nos brinda la posibilidad de acceder a la literatura científica de mayor actualidad.

Este es un repaso de algunos recursos que creo pueden ser útiles en la actividad de investigación y pueden ayudarnos en la tarea de hacer una tesis. Sin duda hay muchos más, he compartido los que fui conociendo y van siendo verdaderamente útiles para mi. Como ven fui llegando a ellos en  la actividad compartida. Está claro que la investigación se realiza con otros. Cuanto más podamos aumentar la colaboración, mejor será la calidad de nuestros trabajos.  Vuelvo ahora a encarar la tesis, me queda un tiempo todavía.

 

Referencias y recomendaciones

León, O. (2014 ) Cómo hacer un trabajo teórico en Psicología. Universidad Autónoma de Madrid. http://www.uam.es/personal_pdi/psicologia/orfelio/TFG%2019%2002%2014.pdf

El ir y venir de las modas educativas (Marta Ferrero) https://culturacientifica.com/2018/05/17/el-ir-y-venir-de-las-modas-educativas/

Línea de investigación en Motivación y autorregulación en contextos educativos: https://educacionquenecesitamos.com/motivacion-y-autorregulacion/

Tesistas trabajando: http://prezi.com/1zoycg6frn9d/motivacion-y-autorregulacion-en-contextos-educativos/?utm_campaign=share&utm_medium=copy

 

Ampliando horizontes (Por Susana Frisancho)

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En la Pontificia Universidad Católica del Perú nos hemos organizado en grupos de investigación. En el Departamento de Psicología tenemos varios grupos, y el que coordino es el G-CAD (Grupo de investigación en Cognición, Aprendizaje y Desarrollo). Nuestro objetivo principal es generar conocimiento sobre los procesos cognitivos, de aprendizaje y de desarrollo que tienen lugar tanto en espacios de educación formal como no formal, en diversos contextos culturales, y en relación a todos los niveles y modalidades educativas (educación básica, educación intercultural-bilingüe y educación superior). Además de la generación de conocimiento, el grupo tiene como meta informar y fortalecer las políticas públicas vinculadas al desarrollo humano y a la educación, y establecer relaciones cooperativas de apoyo mutuo con los miembros de las comunidades en las que investigamos. Un antecedente del trabajo del grupo fue este libro: http://blog.pucp.edu.pe/item/133632/salio-el-libro-aprendizaje-cultura-y-desarrollo

El equipo de trabajo lo integramos cuatro profesores del Departamento de Psicología, cuatro egresados y dos estudiantes. Estamos siempre abiertos a nuevos miembros. Venimos funcionando desde el año 2013  con un primer proyecto de investigación que abordó la evaluación de competencias cognitivas y morales en adolescentes de comunidades Shipibo-Konibo (Ucayali) y Quechua (Ayacucho), y la percepción sobre la educación de ellos mismos, sus padres, maestros y otros miembros de sus comunidades. En los 2 años siguientes (2014-2015) vamos a ampliar el grupo de participantes a niños desde los 3 años de edad, también a los maestros y sabios comunitarios del pueblo Asháninka. En este período vamos a concentrarnos solamente en Ucayali, región de la Amazonía del Perú que presenta los indicadores de logro más bajos del país en lectura y matemáticas.

Nuestro proyecto asume una perspectiva evolutiva y sigue el marco epistemológico de Jean Piaget y la perspectiva cultural de Lev Vygotsky y Jerome Bruner. Desde esa base se estudian las estructuras cognitivas (operaciones infralógicas como tiempo y espacio, estructuras multiplicativas, operación combinatoria, estructura de causalidad, etc.), el desarrollo moral y los patrones de juego de niños y adolescentes, así como las prácticas docentes y el desarrollo moral de los adultos. El estudio contextualiza estos procesos en función de las prácticas socioculturales de las comunidades, pues los procesos sociales y culturales propios de los diferentes grupos humanos tienen decisiva importancia en la evolución del pensamiento y en las valoraciones que desarrollan las personas.

Sin embargo, decir que las configuraciones culturales son importantes para entender el funcionamiento psicológico de las personas no significa que ellas actúan de forma independiente a los factores de índole biológica y de carácter más universal que compartimos todos los seres humanos. Si bien de un modo u otro todas las teorías del desarrollo psicológico tienen en cuenta ambos factores, los biológicos y los culturales, en general el sentido común los ve como independientes e incluso antagónicos, sin que se llegue a entender la estrecha relación existente entre ellos. Lamentablemente, este sentido común ha inundado el campo de la educación, donde se observan dificultades para articular ambas perspectivas en las intervenciones curriculares y las políticas educativas generales, tanto las que vienen del Ministerio de Educación como las que corresponden a iniciativas locales. La idea que prevalece, lamentablemente, es que es un error asumir marcos universalistas porque la diversidad cultural de nuestro país anula lo universal y requiere una aproximación absolutamente particular y émica. Quizá esto se repita en otros países en relación a otras comunidades culturales. Dos enlaces en la que yo misma he tocado estos temas (y que reflejan la forma de pensar que tenemos en el grupo) son estos:

http://blog.pucp.edu.pe/item/179795/pr-cticas-culturales-y-juicios-morales

 http://blog.pucp.edu.pe/item/180326/cultura-y-matem-ticas

Desde la perspectiva que asumimos en nuestro proyecto de investigación, la esencia del comportamiento inteligente se encuentra en las operaciones mentales que permiten el razonamiento de los individuos, operaciones que son patrimonio de la especie humana debido precisamente a sus características biológicas y el desarrollo que los seres humanos han tenido, como especie, a lo largo de siglos de evolución. En este sentido, las características particulares de las culturas en las que las personas son socializadas, aunque modifican la forma de expresión y construyen patrones y procesos particulares en los modos de funcionamiento cognitivo (tal cual ha descrito Rogoff en sus diversas investigaciones), no alteran la capacidad básica de operar, las capacidades lógicas estructurales de las que somos capaces, potencialmente, todas las personas. Esto quiere decir que si bien los procesos pueden modificarse en el ritmo o en la manera en que toman forma concreta según las experiencias particulares de cada ser humano, no se dan cambios radicales tales como que personas adultas provenientes de matrices culturales distintas no sean capaces de realizar alguna operación básica esperable durante la infancia, o que la secuencia de desarrollo universal invierta su orden. Queremos llevar estas ideas y los resultados de nuestros estudios (algunos de ellos ya publicados y otros en proceso de publicación) a la agenda pública, a fin de contribuir a una mejor comprensión y valoración de la diversidad y a políticas educativas más justas y de mayor calidad para los pueblos originarios.

Hasta ahora la experiencia ha sido muy enriquecedora. Nos ha permitido acercarnos a una realidad que conocíamos muy poco y aprender muchísimo de ella. Nos ha dado también la oportunidad de reflexionar sobre nuestra propia formación como psicólogos, nuestras limitaciones (no hablamos las lenguas nativas, por mencionar solo una de ellas) y nuestras responsabilidades para con una parte de la población del país usualmente muy desatendida por nuestra disciplina. Están invitados a embarcarse también ustedes.

Referencias y recomendaciones

Blog de Susana Frisancho

Sobre el pueblo Asháninka

Sobre el pueblo Shipibo

Nota:

La Dra. Susana Frisancho es profesora de la PUCP (Pontificia Universidad Católica del Perú). Participa activamente en la RICAD (Red Internacional de Cognición, Aprendizaje y Desarrollo).  Le agradecemos su gentileza al escribir para nuestro blog http://www.educacioquenecesitamos.com

Psicología Educacional: XIII Jornadas Internacionales

Estoy regresando de las XIII Jornadas Internacionales de Psicología Educacional. Es la sexta vez que participo. En esta oportunidad se desarrollaron en La Serena, bajo el lema: “Educación y complejidad: Nuevas demandas para la reflexión y la acción”.

Uno de los desafíos es construir la Psicología Educacional latinoamericana, como viene planteando Jorge Catalán (2013), en base a la cultura de la colaboración. Una disciplina que busque responder auténticamente a los problemas de nuestras realidades educativas, que tienda puentes interdisciplinares y que, con humildad, llegue a ser herramientas de quienes hacen la educación (estudiantes de distintas edades, docentes, padres, psicopedagogos, psicólogos, directivos, políticos).

Imagino que muchos de ustedes son participes de este proceso y necesitamos que lo sean.  Por eso me interesa compartir una sinopsis que recogí en estos días allí, con la expectativa que podamos hacer más intenso el trabajo y el intercambio. En este breve resumen me gustaría destacar algunas ideas que tomé de las actividades en las fui participando. No se trata de una reseña detallada, ni revisión exhaustiva del evento. Más bien de algunas pistas, ideas y personas que fueron quedando en mis registros.

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La Conferencia Inaugural estuvo a cargo de Angel Gómez Crespo de la Universidad de Málaga. Expuso algunos desafíos de las instituciones educativas en los contextos en los que nos estamos desarrollando y de las dificultades de la escuela para dar buenas respuestas.  Destaqué especialmente en mis apuntes, la “necesidad de reinventar la función docente” en contextos de incertidumbre y cambio permanente donde la información abunda y las desigualdades se profundizan. Uno de los pilares  para la reconstrucción del rol debería ser la “pasión por saber, aprender y ayudar a aprender”. Creo que está es una invitación interesante y que da sentido a la acción docente. De otro modo, ante los magros resultados educativos, Rodrigo Cornejo de la Universidad de Chile, proponía con mucha pasión que la psicología educacional también es responsable de la situación y debe dirigirse hacia una “psicología educacional encarnada”, que dialogue más con los actores impicados, con otras disciplinas.

Asistí a un simposio que abordaba la temática del constructivismo y la educación. Estaba coordinado por Susana Frisancho, del Perú, quien planteó la necesidad de reivindicar a Piaget sabiendo la polémica que estos puede generar. Entendí mejor su planteo cuando expuso su trabajo actual con comunidades indígenas de la selva peruana. En muchos acercamientos a estas poblaciones han primado las diferencias, lo que resulta lógico a estas alturas, aunque quizá se pierde de vista lo que tenemos en común. La perspectiva de Piaget permitiría identificar esos procesos y estructuras universales y desde allí también basar acciones educativas. Habrá que seguirle la pista.

Asistí a un Simposio sobre autorregulación, su evaluación y enseñanza en contextos de universitarios. El mismo estuvo coordinado por la María Victoria Pérez y Alejandro Díaz, colegas que vienen trabajando en la temática en Universidad de Concepción. Estos trabajos constituyen un ejemplo muy interesante de investigación aplicada, como la requerimos en Psicología Educacional, pues responde a la necesidad planteada directamente por docentes de distintas carreras que desean mejorar los resultados en sus cursos. También queda claro que en todos los niveles del sistema educativo resulta necesario revisar y proponer mejores formas de enseñar a autorregular el aprendizaje.

Me tocó presentar mi trabajo sobre enseñanza de la autorregulación en resolución de problemas matemáticos junto con otros trabajos sobre motivación de colegas chilenos. Compartimos el esfuerzo por situar los constructos sobre motivación al servicio de la enseñanza y de lo que el docente puede hacer auténticamente en clase. Y parece que en esto queda aún mucho por hacer. Creo que en esa misma dirección avanzó David Bergin, de la Universidad de Missouri, en su conferencia sobre interes y motivación. En la misma destacó el valor de las experiencias transformativas, en las que usamos el conocimiento porque sí, enriquecemos nuestra comprensión de la realidad y valoramos experiencia estética. En todos los trabajos que pude reconocer, está claro que lejos estamos de plantear la motivación del estudiante para aprender como un puro reflejo o una cuestión mecánica que se alcanza dandole un click. Más bien existe un menú de estrategias motivacionales que cada docente deberá juzgar su pertinencia y utilidad, de acuerdo a sus concepciones de lo que quiere enseñar y cómo se aprende.

La conferencia de cierre estuvo a cargo de Pablo Castro de la Universidad de La Serena. Presentó el trabajo que ha venido realizando en el estudio de los libros con consejos sobre la crianza dirigidos a los padres. Una de las motivaciones que planteo es que “si queremos mejorar educación formal, conozcamos más lo no formal”. Algunos de los ejemplos que presentó ilustraron muy bien el papel educativo de estos libros, a la vez que cuestionan la base sobre la que se apoyan y las características del conocimiento que la psicología genera.

Hubo espacio para la presentación de libros, que bienvenidos sean. En primer lugar, un nuevo libro sobre Psicología Educacional que  han editado colegas de la Universidad Católica del Maule. Se titula “Aproximaciones en Psicología Educacional. Diversidades ante la contingencia actual” y puede constituir otro acercamiento interesante a lo que en la región se investiga y propone. El segundo libro se titula “Competencias del Psicólogo en Chile: Propuesta desde las universidades estatales” con María Teresa Juliá como editora. En el mismo se refleja el trabajo de una red de universidades chilenas que ha buscado definir el perfil del psicólogo para Chile y las prácticas que contribuyen a su formación.

Por último, un último ejemplo de que la colaboración sigue aumentando entre colegas y universidades de la región, está dado por el avance en la Red Internacional de Aprendizaje, Cognición y Desarrollo. Esta Red es coordinada por la PUC de Lima y vincula a colegas, programas y universidades de la región en las que la Psicología Educacional constituye uno de los centros de interés y desarrollo. En este corto tiempo, han aumentado las colaboraciones, el intercambio entre programas y ojalá vaya redundando en la calidad de investigación y formación que proponemos.

Sin duda, hubo mucho más. El escenario diverso en la Psicología Educacional Latinoamericana es necesario y bienvenido. Abarcarlo todo me resulta imposible, pero quizá algunos de los participantes puedan sumar sus comentarios. Las XIII Jornadas Internacionales de Psicología Educacional en La Serena han finalizado y también mi resumen. La invitación está hecha para encontrarnos el año próximo en Tucumán.

Universidad de La Serena, Chile

Universidad de La Serena, Chile

Referencias y Recomendaciones

Catalán, J. (2013) La Psicología Educacional en perspectiva. En Cornejo, C.; Morales, P.; Saavedra, E., & Salas, G. (Eds.) Aproximaciones en Psicología Educacional. Diversidades ante la contingencia actual. Talca: Universidad Católica del Maule.

Fotografías de La Serena: https://plus.google.com/u/0/photos/100297143452438348790/albums/5935411405595037073

Sobre la Psicología Educacional que necesitamos

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Ya hace más de un año, cuando comenzaba a proponer este blog, pensaba que reflexionar sobre la Educación que necesitamos también era una forma de buscar una forma diferente de Psicología Educacional. Hace unos minutos encontraba unos apuntes bien interesantes al respecto en una conferencia que propuso Francisco Leal, psicólogo chileno de la Universidad de Tarapacá. Francisco analiza la crisis en la educación chilena y a partir de lo allí vivido reflexiona sobre la pertinencia y necesidad de revisar lo que la Psicología Educacional puede aportar. También recupera y subraya la dimensión ética y política del quehacer de los psicólogos que en la educación trabajan.

En Uruguay venimos debatiendo sobre la educación y, seguramente, lo seguiremos haciendo. Sería muy oportuno no dejar fuera del debate a la Psicología Educacional y el quehacer de los psicólogos que en educación trabajamos. ¿De qué forma podemos contribuir a la educación que necesitamos desde la disciplina, desde las acciones concretas y desde el rol profesional ?

A continuación, transcribo el tramo final de la conferencia que ha sido para mi de mucha claridad y una invitación a la reflexión comprometida sobre lo que hacemos:

Muy por encima y sin ser exhaustivos, hemos tratado de dimensionar algunas aristas de la crisis en educación. Pero, ¿qué hay de la psicología? ¿Tiene algo que decir al respecto? Claro que tiene que decir, y mucho. Examinar lo que podría decirse desde la psicología respecto de cada uno de los temas planteados sería una tarea titánica, y no intentaremos hacerlo aquí. Lo que podemos hacer con mayor provecho, es examinar, de manera gruesa, lo que sí ha dicho, o, complementariamente, lo que no ha dicho.
Para ello, señalemos que, como profesionales de la psicología, podemos aportar en distintos niveles. En el nivel técnico, por ejemplo, estableciendo si tal o cual instrumento de evaluación refleja mejor o peor la realidad del grupo con el que se realiza la acción pedagógica, o sugiriendo un programa de acción adecuado para la atención de un alumno con necesidades educativas especiales. O en el nivel disciplinar, por ejemplo, brindando explicaciones desde uno u otro marco teórico para tal o cual situación. O en el nivel estratégico, por ejemplo, colaborando en la construcción de un plan educativo institucional. O, finalmente, en el nivel ético, sea axiológica o deontológicamente.
Mirando desde esta perspectiva, podemos ver que la psicología, tanto a nivel mundial como a nivel local, ha situado sus aportes particularmente en los niveles técnico y disciplinar, y eventualmente, en el nivel estratégico. Y constatamos que, en esos niveles, ha sido francamente útil. Sin embargo, ¿Útil para qué? ¿Útil para quién? Esas preguntas sólo pueden ser respondidas en el nivel ético, nivel en el cual muy escasa y tímidamente la psicología ha incursionado, si es que lo ha hecho. Y en educación, no ha sido la excepción. No puedo dejar de recordar un artículo escrito por la Dra. María Teresa Juliá hace ya un par de décadas, en que examinaba el rol que la psicología educacional jugaba en ese entonces, y que tituló: “Una psicología cómplice”. Cómplice, porque era funcional a una política educativa rotuladora, segregadora, discriminadora, que facilitaba la adscripción individual de los fracasos institucionales, al encontrar siempre causas personales para resultados socialmente previsibles. Ha corrido historia, pero no parece que las cosas hayan cambiado mucho.
No obstante, hay que ser justos, y señalar que es poco realista hablar de “la psicología”, puesto que hay muchas formas de entender y hacer psicología, algunas de las cuales incursionan en niveles que permiten la crítica al sistema instalado. No obstante, la tendencia más fácilmente observable parece quedar bastante bien representada por lo descrito por la Dra. Juliá.
Por otra parte, lo que me parece más importante, hay que distinguir entre la disciplina, que es una abstracción, de los psicólogos, que son agentes activos. La historia no la escriben las abstracciones, sino los agentes, las personas concretas. Y como tales, los psicólogos, en la práctica de la psicología educacional en el país, no hemos sido muy diferentes de lo que cabría esperar siguiendo la “corriente principal” de la psicología, que claramente ha sido funcional a las ideologías hegemónicas.
Por esta razón, es necesario recordar que la práctica de la psicología, como la de cualquier profesión, es siempre, por acción u omisión, una práctica política. Esto no puede seguir siendo ignorado. Por ello, al preguntarnos en el contexto de las movilizaciones que se han desarrollado este año por el rol que puede jugar la psicología al respecto, no cabe sino decir que no depende de la psicología, sino de los psicólogos, en tanto agentes sociales. Como el caso de Ignacio Martín-Baró, quien, usando los recursos más tradicionales de la psicología fue capaz de contribuir de manera crucial a la transformación política y social de El Salvador. Por eso, creo que el rol de la psicología en este movimiento y en la transformación social, está, literalmente, en las manos de los psicólogos, en la forma en que cada uno de nosotros encare cotidianamente la práctica de esta profesión, en tanto que, inevitablemente, tiene consecuencias políticas.

Referencias

Leal, Francisco (2011) De la crisis en educación, la psicología y los psicólogos. Conferencia ofrecida en las Jornadas Interuniversitarias de Psicología. Iquique, Chile

Psicología Educacional y proyectos colectivos

XIII Jornadas Internacionales de Psicología Educacional. La Serena, Chile.

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Psicología Educacional con humor

Psicología Educacional con humor (Link al video)

Creo que el humor siempre viene bien. Entre las buenas cosas del humor es que puede ayudarnos a pensar, a darnos cuenta que hay varias maneras de hacer las cosas. En este link encontrarán un fragmento de la presentación que el humorista uruguayo Diego Delgrosi realizó en el marco de las XI Jornadas Internacionales de Psicología Educacional en el 2011. El análisis que Diego propone es muy jugoso. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. 

Pueden encontrar en este link la disertación completa: https://www.dropbox.com/s/y084u6sz8nbdp30/Delgrosi%20XI%20Jornadas.wmv?dl=0 (Gentileza de Matías Silvera)

Presentación de Diego Delgrosi

Presentación de Diego Delgrosi