El futuro es ahora (segunda parte)

El futuro es ahora
El futuro es ahora

En estos días, al leer, compartir y reflexionar sobre el uso de TICS en el escenario educativo, no dejan de sorprenderme la velocidad de los cambios tecnológicos. La aceleración exponencial de la innovación tecnológica impacta en nuestra cultura. La educación reacciona lentamente. Tampoco logran ajustarse la política, los grandes medios de comunicación, la familia y otras instituciones de nuestra sociedad. Estas tecnologías nos ofrecen con facilidad a grandes cantidades de información. Sin embargo, el acceso a la información no garantiza nuestro aprendizaje, ni aumenta nuestro conocimiento (información organizada, con sentido). Si hay algo que debemos desarrollar al máximo es nuestra capacidad para aprender para adaptarnos en contextos tan dinámicos ¿Qué necesitamos para aprender? Considero que es tiempo de centrarnos en los aprendizajes que se producen dentro y fuera de la institución educativa.  Lejos de volverse irrelevante, la capacidad del docente para gestionar el aprendizaje puede ser de gran ayuda.  Y no solamente gestionar el aprendizaje de sus alumnos y sino el suyo propio. Esto implica poder generar condiciones (tiempos, tareas, contenidos, tipos de interacción) que promuevan aquellos procesos que permitan alcanzar distintos resultados (Pozo, 1996).  También requiere revisar estructuras y prácticas ritualizadas que se han desligado de sus objetivos. Probablemente la educación podría hacer una contribución significativa a nuestra capacidad para gestionar nuestros aprendizajes en contextos abiertos y cambiantes.

Referencias

Pozo, J. I. (1996) Aprendices y Maestros. Madrid: Alianza

El futuro es ahora

El futuro es ahora
El futuro es ahora

Hace algún tiempo un colega nos invitaba a pensar la educación de cara al futuro, imaginando los escenarios que encontrarían nuestros alumnos 10 años por delante.  No creo que sea un ejercicio de ciencia ficción, sino más bien una obligación. ¿Cómo imaginan el mundo en el 2020? Son muchos los escenarios posibles e imposibles, pero es difícil imaginar contextos donde las tecnología y la información no tengan un papel relevante. En estos días al preparar una clase sobre TICS recordaba aquella invitación del colega. Siento que el futuro es ahora y que estamos llegando algo tarde incluso. Las TICS son realidad en nuestra vida cotidiana , es difícil imaginar que dejarán de serlo. ¿Qué lugar tienen y deberían tener en la educación? Entiendo que las instituciones no deben darle la espalda a las TICS.  Su potencialidad  puede contribuir a los distintos aprendizajes (no lo aseguran).  También pueden contribuir a atender y promover la diversidad, la inclusión y potenciar la actividad de los alumnos. La clave está en las condiciones que podamos generar y en uso que podemos dar. Así como lápices, cuadernos, pizarrones y libros, las TICS se convertirán en herramientas en la medida que maestros y aprendices encuentren su utilidad. Este es un tema de futuro, y es ahora…

Educación que necesitamos

educación que necesitamos

«Quizá no cambiamos porque no sabemos hacia dónde ir», comentó hace unos días un alumno en la clase de Psicología Educacional. «¿Por qué cuesta tanto cambiar en educación?», era la pregunta sobre la que estábamos trabajando.  

Muchos de nosotros coincidiremos en la necesidad de los cambios, pero seguramente se nos vuelve más difícil elegir el camino a recorrer. En tiempos de descontento, seguimos confiando en la Educación como posibilidad de experiencia compartida. Creo que la educación que necesitamos implica que podamos ir más a fondo en nuestras opiniones, en el intercambio y en el compromiso.

Es por esta razón que inició este blog en 2012, esperando que otras voces se sumen. Quizá no cambiemos la educación, pero seguramente cambiaremos nosotros.

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Referencias y recomendaciones

Psicología Educacional y proyectos colectivos (Publicado en julio 2014)

 

 

 

 

 

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