¡Gracias Jorge Catalán!

En estos días nos toca despedir a don Jorge Catalán, un querido colega y amigo que dejó su huella en muchos de nosotros. Quiero recuperar algunas palabras, que pude compartir en la presentación de su último libro (1) hace algún tiempo (2). De lo mucho que hay mucho para decir, quiero compartir algunas líneas para tener presente los rumbos que Jorge iba proponiendo.

Ciencia con sentido

Una de las preguntas centrales que plantea el libro es si es posible crear puentes para que la evidencia realmente informe la práctica educativa. Jorge responde con un sí rotundo. Y no se queda en la afirmación: muestra cómo hacerlo.

Desde el inicio, el libro nos invita a posicionarnos en la construcción de conocimiento y a recorrer con conciencia todo el proceso de investigación. Esto me parece clave: no se trata de aplicar mecánicamente un método, sino de orientar la investigación hacia los fines de la educación.

En sus palabras:

“La investigación educacional puede ser decisiva para el logro de una educación equitativa, inclusiva y de calidad… Para no perder el norte, es imperativo encaminar la investigación educacional hacia los fines de la educación.”

Dar voz y rescatar la subjetividad

Otra de las constantes en el libro, y de la labor de Jorge, es la persistencia en dar voz y en rescatar la subjetividad. No se trata solo de datos o categorías: se trata de las voces de docentes, estudiantes e investigadores.

El libro, de hecho, puede leerse desde múltiples lugares: como profesor preocupado por sus estudiantes, como investigador que empieza, como académico con experiencia que busca renovar su mirada. En todos esos casos, aparece una invitación clara: valorar el encuentro y reconocer los aportes genuinos de cada actor.

Ciencia para todos, con rigor

Algo que me marcó especialmente es la insistencia en que la investigación debe ser para todos, pero rigurosa. Democratizar la investigación no significa bajar la exigencia; significa abrir el juego y, al mismo tiempo, mantener la seriedad y la calidad.

Como dice Jorge: “Se aprende a investigar investigando”. Y en ese sentido, su propuesta de recuperar el aula como espacio de construcción de conocimiento me resulta inspiradora y desafiante.

Una voz desde Latinoamérica

El libro también nos recuerda la importancia de reconocer lo que hacemos en América Latina. No para aislarnos, sino para dialogar en pie de igualdad con la producción internacional. Darle valor a nuestra voz, a nuestras investigaciones, es parte de construir una ciencia situada y relevante.

Agradecimiento eterno

Quiero cerrar agradeciendo a Jorge por su sencillez, humildad y rigor. Este libro ya ha sido para mí un gran curso de metodología cualitativa y estoy seguro de que será valioso para investigadores, estudiantes y docentes.

Un abrazo a la distancia y ¡siempre gracias por el camino compartido!

Referencias
(1) Catalán Ahumada, Jorge. Análisis de investigación educacional cualitativa: aprendiendo a usar y generar conocimiento. Primera edición: septiembre 2021. Editorial Universidad de La Serena, 2021.
(2) Video de presentación del libro de Jorge Catalán (noviembre de 2021): https://www.youtube.com/watch?v=QmVUuOThxio

Recomendaciones
Catalán Ahumada, Jorge. «La psicología educacional en perspectiva». En Aproximaciones en Psicología Educacional, editado por Claudia Cornejo, Patricia Morales, Eugenio Saavedra, y Gonzalo Salas. Universidad Católica del Maule, 2012.

Herramientas para la autorregulación docente

Fortalecer a los docentes en su rol es un desafío grande y que nos ocupa desde hace un tiempo largo. Esta vez quiero contarles de un proyecto que nos entusiasma mucho. Lo estamos desarrollando durante 2024 y parte del 2025 y se titula: “Evaluación de la autorregulación docente en estudiantes de magisterio en sus prácticas pre-profesionales”. Aquí les cuento más detalles. 

¿De qué se trata?

Este proyecto se centra en la autorregulación docente como una dimensión clave en el rol profesional docente que, aunque requiere cada vez más investigación a nivel internacional, no ha recibido gran atención en la investigación nacional. La autorregulación docente refiere a las posibilidades de planificar, monitorear, controlar y autoevaluar tu propia enseñanza. Estas capacidades deben desarrollarse y son base para “la toma de decisiones flexible y crítica, logrando una especial articulación entre los saberes académicos necesarios, su práctica profesional y los escenarios cambiantes» (CFE, 2022, p.16). Las prácticas pre-profesionales son un ámbito particularmente oportuno para desarrollar la autorregulación docente. No pensamos que sea algo de moda o accesorio, sino que es especialmente importante el desarrollo de la autorregulación en un trabajo caracterizado por altas demandas, la necesidad de responder de forma inmediata a lo que permanentemente va ocurriendo en la sala, y las respuestas pueden ser múltiples. Las capacidades para gobernarse, autorregularse y cuidarse a sí mismos exigen ser desarrollada en estos contextos con urgencia.

 ¿Quiénes somos?

Somos un grupo de investigadores de la Universidad Católica del Uruguay, del Consejo de Formación en Educación y del Centro de Investigación para la Educación Inclusiva (Chile). A mi me toca ser el investigador responsable del proyecto, y los investigadores son Estela Acuña (maestra y docente de CFE), Carina Eiroa (psicóloga), Ana María Perdomo (docente de CFE), Nigel Manchini (Docente de CFE) y Francisco Leal Soto (Psicólogo). Como ven, somos un grupo heterogéneo, que cultiva el intercambio interdisciplinar y, particularmente, la consideración del saber de los docentes. Contamos con el aval del Consejo de Formación en Educación, el apoyo de ANII. También aprovechamos los ricos diálogos que se van dando en el Grupo MACE y el equipo de Thymós

¿Qué queremos saber?

Queremos conocer más sobre la autorregulación docente en estudiantes de magisterio en sus prácticas pre-profesionales, cuando ya están ejercitando su rol profesional en situaciones de práctica. 

A partir de dicha información, y en diálogo en el marco teórico y la investigación en la temática, esperamos validar instrumentos de evaluación a estudiantes de formación docente uruguayos. Y avanzar en la construcción de un sistema de evaluación que ofrezca retroalimentación significativa y pertinente para el desarrollo de la autorregulación docente en el contexto de práctica pre-profesional. Esperamos que este sistema integral de evaluación de la autorregulación docente, sirva para retroalimentar el proceso formativo de los estudiantes y su utilización por parte de los formadores. 

El conocimiento y los recursos que generará este proyecto para evaluar integralmente la autorregulación docente no están disponibles en la actualidad, por lo que su desarrollo y validación en el ámbito local suponen una innovación tanto para formación de docentes como para la investigación en aprendizaje autorregulado a nivel internacional.

 ¿Cómo vamos a hacer este estudio?

Para que todo esto sea posible contaremos con la colaboración de estudiantes de magisterio del Instituto de Formación Docente de Maldonado que se encuentran realizando sus prácticas pre-profesionales. También contaremos con los docentes formadores que supervisan dichas prácticas. A todos les agradecemos desde ya.

En una primera fase, administraremos cuestionarios de autorregulación docente, autoeficacia y bienestar a los estudiantes participantes, obteniendo datos para: validar dichos instrumentos, determinar las relaciones entre las variables y describir perfiles de autorregulación docente. Será de gran ayuda la plataforma desarrollada por nuestros colegas de la línea de motivación, compromiso y bienestar psicología en la escuela a cargo de Francisco Leal. 

En la segunda fase realizaremos entrevistas con los estudiantes para indagar procesos de autorregulación implicados en la tarea docente, obteniendo mediante el análisis cualitativo mayor detalle acerca de los procesos de autorregulación de los docentes-practicantes en situaciones de práctica profesional. 

En la tercera fase del proyecto, buscaremos aportar información sobre la pertinencia y utilidad de las dimensiones consideradas – autorregulación docente, autoeficacia docente, bienestar psicológico y bienestar docente –  en el sistema integral de evaluación desde la perspectiva de los participantes. Para ello se implementarán grupos focales con estudiantes y otros con docentes formadores de práctica. En base a esta información se diseñarán mejores formas de retroalimentar el proceso de estudiantes y formadores. La información que surge en esta fase se tendrá especialmente en cuenta en la elaboración de una guía de uso del sistema integral de evaluación de la autorregulación docente.

Lo que se viene…

El proyecto está en marcha y ya se van dando diálogos interesantes en relación al trabajo docente y cómo fortalecer a los docentes en su rol. Espero mantenerlos al tanto y seguir sumando a la educación que necesitamos. 

Referencias y recomendaciones

Karlen, Y., Hirt, C. N., Jud, J., Rosenthal, A., & Eberli, T. D. (2023). Teachers as learners and agents of self-regulated learning: The importance of different teachers competence aspects for promoting metacognition. Teaching and Teacher Education, 125, 104055. https://doi.org/10.1016/j.tate.2023.104055

Trías, D., Eiroa, C., & Ronqui, V. (2023). Enseñanza y aprendizaje autorregulado en el ejercicio de la docencia. En I. Achard (Ed.), Mejorar la enseñanza. Fortalecer la formación y el desempeño de los docentes (pp. 75-86). Universidad Católica del Uruguay. Disponible aquí

Trias, D., Manchini, N., Eiroa, C., & Leal Soto, F. A. (2024). Analizando las relaciones entre Autorregulación Docente, Autoeficacia y Bienestar en la formación inicial docente: Un pre-registro. https://doi.org/10.17605/OSF.IO/368B2

Zenteno-Osorio, S., & Leal-Soto, F. (2023). Transfer of an Information System and Monitoring of Psychological Well -being in Educational Contexts: A Collabora tive Experience between a research center and schools in the Tarapacá region – Chile. Praxis Educativa, 27(1), 1-22. https://doi.org/10.19137/praxiseducativa-2023-270120

«Evaluación de la autorregulación docente en estudiantes de magisterio en sus prácticas pre-profesionales» (FSED_3_2023_1_179129) es un proyecto que cuenta con la financiación de ANII, a través del Fondo Sectorial de Educación – CFE Investiga – 2023.

¿En qué estamos?

“¿En qué estás?”, “¿qué vas a hacer este año?”, son preguntas que vienen resonando al comenzar este 2024. Hay formas rápidas de responder, a las que seguramente muchos de nosotros recurrimos a esta altura y ya se las pueden imaginar. Aunque está vez prefiero responder un poco más largo y con detalle para aquellos que se han ido interesando en estos tiempos. Voy a contarles algo más de los proyectos vivos de investigación, que estarán muy activos este año, y que ojalá podamos compartir más novedades en lo que viene, recibir sus inquietudes y profundizar los intercambios (3)

Quiero contarles que es un gran privilegio compartir estos proyectos con personas comprometidas con la educación y los procesos de transformación que se van dando al participar de situaciones educativas. Poder contarles en qué estamos, es mucho mejor que decirles en qué estoy. En cada proyecto buscamos retroalimentar las prácticas educativas, teniendo como horizonte que cada vez seamos más las personas que aprendemos, nos desarrollamos y vamos siendo capaces de gobernar nuestros aprendizajes a lo largo de la vida. Y mientras tanto se van construyendo verdaderas comunidades de aprendizaje, investigación y enseñanza, que progresivamente involucran a investigadores, educadores, estudiantes, que van dando vida a procesos más profundos y alineados con los sentidos más auténticos de lo educativo. Obviamente, puedo estar exagerando… así que mejor comparto algunos titulares de estos proyectos.  

Valentina Ronqui, maestra y doctora en Psicología, continuará su trabajo de asesoramiento colaborativo con equipos de maestras que buscan hacer más presente la enseñanza de la autorregulación en las aulas y, con ello, que sean más los estudiantes que se van adueñando de su propio aprendizaje. La dinámica de asesoramiento colaborativo ha permitido vincular la teoría e investigación con las necesidades de las maestras y las prácticas del aula, que sabemos no siempre (o casi nunca) es sencillo. Este es uno de los grandes desafíos de la investigación educativa, y de la tradición de investigación de aprendizaje autorregulado. Las maestras vienen enriqueciendo sus prácticas de enseñanza de la autorregulación, y regulando sus propios aprendizajes y actividades de enseñanza, llevando a otros contextos su experiencia e invitando a sus propios estudiantes a mostrar sus estrategias y cómo las van desarrollando ante sus padres. Seguramente este 2024 implicará a nuevas comunidades docentes y mucho más para contarles (1).  

En nuestro trabajo con docentes se han ido desplegando sus fortalezas, lo complejo y exigente de ejercer ese rol y también sus necesidades. Queremos ofrecer más herramientas para que los docentes puedan fortalecerse en contextos que son cada vez más demandantes, estén en mejores condiciones de gobernar sus actividades de enseñanza y aprendizaje, ayudando a otros a poder hacerlo. Carina Eiroa, desde Maldonado, está poniendo el foco en la autorregulación docente, buscando desarrollar un sistema integral de evaluación en etapas de formación docente (2). Se trata de un esfuerzo necesario, que tiene valor en nuestro país y a nivel internacional, que ojalá vuelva sobre los procesos de formación docente y el ejercicio de la docencia. Ya les conté que más personas sean “capaces de gobernar sus procesos de aprendizaje no es una cuestión instrumental. Por el contrario, se vincula con las metas más profundas de los ecosistemas educativos y la construcción de ciudadanía. Sin duda, se trata de un desafío que encuentra al profesorado en la primera línea, y lograrlo depende, en gran medida, de que más docentes desarrollen sus posibilidades de enseñar de forma autorregulada” (Trías et al., 2023, p. 84). Se imaginan que por aquí tenemos camino para recorrer. 

Nanci Farias enseña Química en una universidad en Neuquén, Argentina, y está buscando cómo ayudar a que los estudiantes aprendan más y alcancen mejores resultados. No se trata de una tarea sencilla, dados los altos niveles de fracaso y deserción que se dan a nivel universitario en general y en asignaturas como Química en particular. Su opción fue ir más a fondo en la comprensión de lo que hacen o no hacen los estudiantes al aprender química, las dificultades que van encontrando, y desde allí repensar aspectos de su docencia. Ha preguntado sobre esto a los estudiantes y recurriendo a entrevistas microanalíticas trató de poner la lupa en cómo los estudiantes se enfrentan a problemas típicos del curso de Química al ingresar a la Universidad, analizando qué posibilidades tienen de autorregular su aprendizaje y poner en juego recursos metacognitivos. Ahora mismo está preparando su curso, discutiendo con colegas y abriendo sus resultados a una mirada interdisciplinar, pensando en pequeños cambios que puedan favorecer el aprendizaje de sus estudiantes, y empujando su tesis de doctorado. Ornela Palombo en Buenos Aires, Argentina, está comenzando un camino similar con estudiantes universitarios que deben aprender negociación como centro de su tarea profesional. Tenemos mucho para hacer también en nuestras universidades.

Carola Kweksilber es docente universitaria, psicóloga y comunicadora. A partir de su docencia fue creciendo su conciencia de la necesidad de formar a los profesionales de la salud en el manejo de sus emociones. Esta conciencia se fue alimentando a partir de las situaciones que los estudiantes traían a partir de sus experiencias prácticas, y no puramente modas o razones teóricas, que también las hay. Entre las tantas lecturas, intercambios y trabajo de campo, para su tesis doctoral, Carola entrevistó en profundidad a médicos buscando comprender mejor el mundo emocional en sus dinámicas cotidianas. Desde el espacio de escucha al contenido de las entrevistas, es mucho lo que va surgiendo y queda planteada la necesidad de abordar las dinámicas emocionales de los profesionales de la salud con más intensidad en la etapa formativa (también en su ejercicio profesional). Seguro que Carola tendrá mucho más para contar y proponer, a la vez que va fortaleciendo una comunidad de docentes universitarios y profesionales de la salud más atentos a las dinámicas emocionales.  

Siguiendo la pista de las emociones y su presencia en los contextos educativos, está avanzando Nigel Manchini. Él es profesor de Filosofía en educación secundaria y formación docente en Colonia, Uruguay, y está abriendo ventanas a la experiencia emocional en ámbitos educativos. Si bien las emociones tiñen nuestra experiencia y nuestros discursos, no es para nada sencillo evaluarlas para enriquecer nuestra mirada y abordajes. ¿Cómo describirían ustedes la institución educativa de la que forman parte o han formado parte? Piensen un minuto en ello, seguro se cuelan expresiones emocionales y el discurso está teñido de emoción. Nigel se ha propuesto ese desafío partiendo de lo que los adolescentes uruguayos y españoles dicen sobre sus instituciones educativas. Vamos teniendo pistas de la relación entre el discurso emocional y el bienestar subjetivo en las instituciones, que nos siguen desafiando a quienes trabajamos en educación. Estás búsquedas continuarán y están más que invitados a compartirla.

¡Me pasé mucho del límite de palabras aconsejadas y me queda más para contar todavía! Seguro que iré compartiendo más, también de lo que irá generando el grupo internacional Thymós. Querer aprender (4) animado por Juan Antonio Huertas junto a colegas de España, Chile y Argentina, y de lo que vaya proponiendo nuestro grupo MACE. Espero que sigan allí. Hasta aquí las novedades que estos proyectos vivos, que tienen rostro e historias y que buscan aportar desde la investigación a la educación que necesitamos

Notas

(1) El 26 de mayo se lanzó la convocatoria a maestras y maestros de escuelas públicas para participar del Laboratorio de Lectura en Escaramuza

(2) Desde el 1 de julio se está desarrollando el proyecto: «Evaluación de la autorregulación docente en estudiantes de magisterio en sus prácticas pre-profesionales» (FSED_3_2023_1_179129), con financiación de ANII (Fondo Sectorial de Educación – CFE Investiga 2023) Y aquí un primer pre-registro de la Fase 1 del proyecto.

(3) En este 2024 venimos impulsando el «Seminario permanente de autorregulación, aprendizaje y educación» espacio donde profundizar los intercambios y miradas interdisciplinares.

(4) Desde junio está abierto y disponible nuestro primer curso MOOC titulado: «Motivación: querer aprender en clase»

Referencias y recomendaciones

Ronqui, V., Sánchez, M. F., & Trías Seferian, D. (2021). La enseñanza de la autorregulación en aulas de educación primaria. Cuadernos de Investigación Educativa, 12(2). https://doi.org/10.18861/cied.2021.12.2.3055 Pueden descargar aquí.

Trías, D., Eiroa, C., & Ronqui, V. (2023). Enseñanza y aprendizaje autorregulado en el ejercicio de la docencia. En I. Achard (Ed.), Mejorar la enseñanza. Fortalecer la formación y el desempeño de los docentes (pp. 75-86). Universidad Católica del Uruguay. Pueden descargar aquí.

Trias, D., Manchini, N., Eiroa, C., & Leal Soto, F. A. (2024). Analizando las relaciones entre Autorregulación Docente, Autoeficacia y Bienestar en la formación inicial docente: Un pre-registro. https://doi.org/10.17605/OSF.IO/368B2

Trías, D. (2018). Autorregulación en el aprendizaje: Claves para el asesoramiento psicoeducativo. En Leal, F. (ed.) Procesos y actores: Claves para el asesoramiento psicoeducativo. Temas en Psicología Educacional. Contribuciones para la formación en su especialidad. (Vol. 1). Noveduc. Pueden descargar aquí.

Web de Thymós. Querer aprender.

Web de MACE. Motivación y autorregulación en contextos educativos.

Autorregulación del aprendizaje, desempeño académico y contexto socioeconómico al finalizar la escuela primaria

El aumento de las desigualdades y la crisis de aprendizaje generados por la pandemia de COVID-19, han obligado a revisar el papel de lo educativo en el logro de las habilidades que permitan seguir aprendiendo. Este estudio propone examinar la incidencia del desempeño académico en distintas estrategias de autorregulación del aprendizaje (planificación, inhibición e inhibición volitiva), considerando el contexto socioeconómico, al cierre de la escuela primaria. Son evaluadas desde la perspectiva de maestros y estudiantes, triangulando medidas de autorregulación en distintas tareas. Participaron 67 estudiantes del último año de educación primaria. Se compararon las medidas de autorregulación mediante pruebas robustas considerando niveles alto y bajo de desempeño académico, bajo y medio de contexto socioeconómico (versión robusta del test de Welch para dos grupos, prueba de Yuen, y ANOVAs de dos factores basados en medias truncadas y varianzas winsorizadas). El desempeño académico incide y predice significativamente sobre la planificación. En contexto socioeconómico bajo, los estudiantes de alto desempeño maximizan su autorregulación. Se discute el papel modulador de la experiencia escolar en la autorregulación.

Este es el resumen del artículo que publicamos recientemente con los colegas Juan Antonio Huertas, Cindy Mels, Ignacio Castillejo y Valentina Ronqui, y que pueden descargarlo desde aquí: https://www.researchgate.net/publication/355160357_Self-regulated_learning_academic_achievement_and_socioeconomic_context_at_the_end_of_primary_school

Referencias

Trías, D., Huertas, J. A., Mels, C., Castillejo, J. I., & Ronqui, V. (2021) Autorregulación en el aprendizaje , desempeño académico y contexto socioeconómico al finalizar la escuela primaria. Revista Interamericana de Psicología/Interamerican Journal of Psychology, 55(2), e1509. https://doi.org/https://doi.org/10.30849/ripijp.v55i2.1509

Autorregulación en el aprendizaje. Manual para el asesoramiento psicoeducativo

Trías, D., & Huertas, J. A. (2020). Autorregulación en el aprendizaje. Manual para el asesoramiento psicoeducativo. Madrid: Ediciones Universidad Autónoma de Madrid. Lo pueden descargar en: https://www.researchgate.net/publication/341940483_Autorregulacion_en_el_aprendizaje_Manual_para_el_asesoramiento_psicoeducativo

Este manual va dirigido a estudiantes en formación y profesionales que se desempeñan en ámbitos psicoeducativos buscando contribuir positivamente con los procesos de aprendizaje y enseñanza. Los distintos capítulos procuran hacer foco en quien aprende y en los procesos clave para hacerlo de forma comprometida y autónoma, en escenarios altamente demandantes como son los académicos. El abordaje teórico intenta retomar preguntas de la labor cotidiana de maestros, docentes, psicopedagogos, psicólogos y todos aquellos que comparten la tarea educativa.

Se parte de una comprensión de la autorregulación del aprendizaje como un conjunto de procesos implicados la compleja tarea de autogobernarnos en situaciones académicas, que se plantean en los distintos niveles del sistema educativo e inmersos en distintas disciplinas. Se trata de un constructo que mantiene gran vigencia en psicología, sobre el que se ha venido investigando durante casi 40 años, y que ofrece recursos para atender algunos desafíos relevantes en escenarios educativos.

Asumiendo la relevancia de la teoría a la hora del asesoramiento y la intervención, los distintos capítulos proponen una aproximación a distintos modelos de autorregulación que ponen el foco en diversas dimensiones del proceso. Se espera que esta presentación sistemática contribuya a profundizar en un campo tan fragmentado como lo es el de la investigación en autorregulación.  Conocer bien cómo son estos modelos teóricos, analizarlos críticamente y compararlos, permitirá ganar posibilidades de aplicación a un escenario educativo determinado.    

El primer capítulo intenta aclarar las bases conceptuales de la autorregulación del aprendizaje. En el segundo capítulo se describen los principales modelos teóricos que centran sus intentos de explicación en los procesos metacognitivos implicados en la autorregulación. El capítulo tercero presenta modelos que tratan de integrar las bases de lo que tradicionalmente se ha llamado voluntad, considerando sistemas más energéticos, menos secuenciales y mecánicos. En el cuarto capítulo se analizan los modelos que intentan describir nuestros modos de regular emociones y, particularmente, aquellas que surgen típicamente en los entornos educativos.

El arte de la palabra se aprende

DSCN7568

Seguramente a muchos de nosotros nos gustaría tener el arte del gesto o la palabra justa, dicha en el momento oportuno. En los docentes este arte parece más que necesario cuando de ayudar a aprender se trata.  Podemos pensar que se trata de un don que nos ha tocado o no en suerte y poco haremos para desarrollarlo. Pero es posible que entendamos que se trata de una habilidad que podemos aprender e ir desarrollando. En esta publicación quiero compartir algunas ideas sobre los estudios que se vienen haciendo sobre el feedback que el docente da en clase y cómo puede contribuir a mejorar los procesos de aprendizaje. Quizá la ciencia puede aportar algo a cómo desarrollar el arte de la palabra oportuna que ayude a aprender en nuestras aulas.

El feedback es señalado como una de las estrategias valiosas de las que el docente dispone (Hattie y Timperley, 2007). A juicio de Hattie (2009) entre las diez estrategias clave a la hora de mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Su efecto sobre el aprendizaje es importante.

Podemos enteder por feedback a la información que provee un agente sobre algún aspecto del propio aprendizaje o comprensión, con la finalidad de reducir la discrepancia entre el estado actual y el final (Hattie, & Timperley, 2007; Voerman, Meijer, Korthagen, & Simons, 2012). Si bien el feedback puede llegar por distintos agentes, pensamos que parte importante de lo que hacemos como docentes es brindar información que sea útil para aprender. Una forma de brindar esa información es el feedback.

¿Cuánto imaginan de lo qué hace un docente es dar feedback? ¿Cuánto creen que debería ser? En un estudio con profesores holandeses de educación secundaria, se observó que el feedback que contribuye a mejorar el aprendizaje aparece raramente. Menos del 20% de las intervenciones observadas corresponden a feedback , y en su mayoría se trata de feedback inespecífico que se aleja de la tarea y no inicide significativamente en el aprendizaje (Voerman, Meijer, Korthagen, & Simons, 2012). No tenemos porque generalizar estos resultados, pero al menos deberíamos preguntarnos por lo qué estamos haciendo en clase. ¿Utilizamos la herramienta del feedback lo suficiente? ¿Cómo la estamos utilizando?

Buena parte de los estudios destacan el valor que el feedback puede tener para mejorar el aprendizaje. Sin embargo, se encuentran estudios en los que el aprendizaje es afectado negativamente (Shute, 2008). Queda claro que no es tan sencillo como «dígale más cosas a sus alumnos». Enriquecer el feedback que se da en clase requiere hilar más fino, haciendo ejercicio de relacionar teoría y práctica. Es realmente un trabajo de artista.

De las distintas clasificaciones de feedback, me interesa compartir dos categorías que creo pueden servirnos para empezar a distinguir más finamente distintas intervenciones. Un tipo de feedback es que contiene información sobre el acierto o el error en la realización de la tarea. Podemos llamarle feedback de producto o de tarea (Hattie y Timperley, 2007). Es de lo más utilizado en clase. Puede ser útil para trabajar sobre información errónea más que cuando falta información. Sirve al aprendiz para comparar con el objetivo que tenía inicialmente, lo que puede alimentar la fase de autoevaluación, generar autosatisfacción o requerir ajustar los procedimientos  para cumplir mejor con las exigencias de la tarea (Labuhn, Zimmerman, & Hasselhorn, 2010).

Otra modalidad de feedback es la información que va dirigida a la propia persona (Hattie, & Timperley, 2007). En la misma se expresan juicios y afectos, tanto positivos como negativos, sobre el estudiante como persona. En general, contienen poca información sobre la tarea y lleva a escaso progreso en el aprendizaje. Podría conducir a algunos estudiantes a mayor esfuerzo, compromiso y sensación de eficacia. El elogio podría ser ejemplo de esta modalidad de feedback, cuando se aleja de la tarea y va dirigido a la persona no tiene por qué mejorar el aprendizaje. En cambio, cuando el elogio acompaña a la ejecución de la tarea, puede volver de forma positiva sobre ella.

El feedback que incide más significativamente en el aprendizaje se es el que se vincula a la tarea, es claro, no demasiado elaborado y se presenta en dosis óptimas. Si el mensaje es demasiado largo y complejo, buena parte de los aprendices no lo atenderán (Shutle, 2008). Dicho de otro modo, poder dar la palabra clara, precisa y oportuna.

Que los mensajes del docente tengan claridad, sean oportunos y precisos es condición necesaria pero no suficiente para que el feedback impulse el aprendizaje. Esta información no tiene efecto sobre el aprendizaje en tanto no sea procesada e interpretada por el aprendiz (Labuhn, Zimmerman, & Hasselhorn, 2010; Jonsson, 2012).

El mejor aprovechamiento depende de que el estudiante lo necesite, que lo reciba cuando tiene que usarlo, y que pueda efectivamente usarlo (Jonsson, 2012; Shute, 2008).  Es necesario que el estudiante esté abierto al feedback y sepa qué hacer con dicha información. El feedback autoritario genera resistencias en los estudiantes. Un obstáculo que señala para usar el feedback productivamente es no saber cómo aprovecharlo (Jonsson, 2012). Puede ser una de las necesidades de integrar el feedback en la enseñanza de la autorregulación.

Hay mucho más para analizar sobre el feedback, pero mejor cerrar por aquí. Seguiré trabajando en esto como investigador y en el ejercicio de la docencia, así que el feedback que me puedan dar será muy bienvenido. Quizá tenemos a nuestro alcance una herramienta que podemos usar más y mejor, cultivando el arte de la palabra precisa y oportuna para construir la educación que necesitamos.

 

 Referencias y recomendaciones

Hattie, J. (2009). Visible Learning: a synthesis over 800 meta-analyses relating to achievement. New York: Routledge.

Hattie, J., & Timperley, H. (2007). The power of feedback. Review of Educational Research, 77(1), 16–7. doi:10.3102/003465430298487

Jonsson, A. (2012). A Facilitating productive use of feedback in Higher Education. Active Learning in Higher Education, 14(1), 63–76. doi:10.1177/1469787412467125

Labuhn, A. S., Zimmerman, B. J., & Hasselhorn, M. (2010). Enhancing students ’ self-regulation and mathematics performance : the influence of feedback and self-evaluative standards. Metacognition and Learning, (5), 173–194. doi:10.1007/s11409-010-9056-2

Shute, V. J. (2008). Focus on Formative Feedback. Review of Educational Research, 78(1), 153–189. doi:10.3102/0034654307313795

Voerman, L., Meijer, P. C., Korthagen, F. a J., & Simons, R. J. (2012). Types and frequencies of feedback interventions in classroom interaction in secondary education. Teaching and Teacher Education, 28(8), 1107–1115. doi:10.1016/j.tate.2012.06.006

¿Hasta dónde llegarán nuestros alumnos? (Tercera parte)

DSCN4684

Algo interesante al escribir en el blog es la posibilidad de salir de las fronteras de la clase. Muchas de las publicaciones han nacido a partir del intercambio con los estudiantes en clase. Esos intercambios se han prologado en el tiempo y llegado a lugares que no imaginaba. A veces me sorprende saber que el blog recibe visitas de países como Australia, Canadá, Japón.

También ha sido interesante para mi, la posibilidad de compartir valiosos trabajos de estudiantes (muchos ya colegas) que siempre van un poco más allá. Así lo hice en algunas publicaciones. Las últimas han sido a partir de tecientes trabajos de tesis: «Somos pocos… y no nos conocemos» (II),  «Somos pocos… y no nos conocemos» (I) . Antes han sido publicaciones a partir de algunos trabajos que los estudiantes han ido realizando en mis clases: «¿Hasta dónde llegarán nuestros alumnos?» Primera Parte, Segunda Parte. Creo que llegó el momento de presentar la tercera.

Esta vez  no será a partir de mis clases. Algo similar, pero a partir de la sugerencia del colega Pablo Castro de la Universidad de La Serena (Chile). Me sugirió que podría haber trabajos de su curso de Psicología Educacional que sería interesante compartir. Me gustó la idea ya que creo es necesario aumentar nuestro intercambio con países de la región y aprovechar tantas horas de trabajo que profesores y estudiantes de todas partes dedican a pensar sobre los problemas de la realidad educativa.

Uno de los ensayos se titula «Enseñanza-Aprendizaje: un proceso educativo de colaboración» y fue realizado por Leslie Tapia Vega. Pone el centro en el trabajo colaborativo como un camino de transformación de lo educativo. Sabemos que crear equipos es más que sumar gente en una lista, y trabajar colaborativamente exige más que compartir una oficina. Leslie pone el acento en las posibilidades del trabajo colaborativo como camino a transitar en educación. A la vez señala algunas dificultades que en eso recorrido podemos encontrar, por ejemplo, la disonancia con el modelo económico imperante, las exigencias que los sistemas educativos imponen a sus actores principales, la matriz epistémica de la propia disciplina. Centrada en el trabajo colaborativo, Leslie nos invita a revisar las formas de producir conocimiento que en la Psicología Educacional tradicionalmente imperan y también las formas de asesoramiento que se utilizan. Pueden dedicarle unos minutos a su lectura y ya ir dando pasos en la cultura de colaboración. Aquí tienen su trabajo.

El segundo de los ensayos es titulado: «Actitud, disposición y formación práctica docente, como facilitadores del proceso de aprendiz eficaz» y su autor es Alexander Bonilla. En su trabajo Alexander considera la relevancia del rol docente, a la vez que subraya con claridad, que se requiere de un contexto adecuado para potenciar los esfuerzos que los  docentes realizan. Entre los elementos del contexto destaca el valor de los espacios de comunicación, la necesidad de redes de profesores y escuelas. También invita a revisar las instancias que contribuyan a que el docente pueda reflexionar y aprender de su propia práctica. Creo que no debería leerse este ensayo como un reclamo más al rol docente, si no una propuesta desafiante a quienes pueden aportar a la construcción de contextos más ricos que potencien el rol docente. Desafío para los propios docentes cierto, pero también para los profesionales que queremos ponernos a su servicio.   Pueden acceder aquí a su trabajo.

No sé cómo les habrá ido a Leslie y Alexander en el curso de Psicología Educacional a cargo de Pablo Castro, ni cuál habrá sido su calificación. Tengo claro que vale la pena aprovechar su tiempo, esfuerzo y reflexión para seguir avanzando en la educación que necesitamos.

DSCN4724

Urgente: Formación docente y Psicología Educacional

Escuela Pública en Conchillas, Colonia, Uruguay
Escuela Pública en Conchillas, Colonia, Uruguay.

Hace algunos meses recibí la invitación para participar en una mesa redonda centrada en los posibles aportes de la Psicología Educacional a la formación inicial de docentes en la región. El desafío es grande y difícil de abordar en unas pocas líneas. El miércoles 15 de julio compartimos esa mesa con colegas de Chile (Jorge Catalán y María Teresa Juliá de la Universidad de La Serena) y Perú (María Isabel La Rosa de la Pontificia Universidad Católica del Perú) en el marco del XXXV Congreso Interamericano de Psicología.

La formación docente es uno de los centros del debate a nivel mundial y en Uruguay asume ciertas particularidades. El reciente «Informe sobre el estado de la Educación en Uruguay»  en su capítulo sobre la profesión docente destaca  con claridad que «la situación de desgaste y malestar que afecta a muchos docentes es uno de los principales problemas que debe ser resuelto para posibilitar una transformación continua y sustantiva de la situación educativa» (Ineed, 2014, p. 194). Se trata de un serio problema que debe ser abordado con urgencia y para ello no deberíamos dejar fuera la propia formación docente.

En Uruguay, la formación docente alcanza a maestros de primaria, docentes de secundaria y maestros técnicos en carreras técnicas. Se considera de nivel terciario y depende del Consejo de Formación en Educación. La formación específica es condición necesaria para ejercer la docencia en Educación Primaria. No así en Educación Secundaria. Está vigente el plan 2008 que tiene un tronco común a las distintas formaciones. Para los maestros, implica 4 años de carrera y unas 3562 horas de cursos. Las asignaturas de Psicología Evolutiva y Psicología Educacional se proponen en los primeros años.

Desde 2008 los maestros que egresan no superan el 5% del número de cargos disponibles, lo que no es suficiente para reponer cargos vacantes (Ineed, 2014). En Secundaria se forma un profesor titulado por cada 5 que ejercen la docencia. Por tanto, un problema crucial es formar un número de maestros y docentes titulados suficiente para atender las necesidades del sistema. Todos queremos tener los mejores jugadores en nuestro equipo. En Uruguay necesitamos tener once para salir a la cancha.

Parece que la falta de maestros y docentes titulados no es por ausencia de interesados. Más bien se vincula a la trayectoria de quienes acceden a la formación docente. Por ejemplo, de 10 estudiantes que ingresan, 4 se retiran en el primer año sin tener cursos aprobados (Ineed, 2014). Al analizar las razones por las que tan pocos avanzan efectivamente en la carrera se han considerado factores asociados al nivel de estudios de la familia. También a la edad con la que ingresan (mayores de 24 años) y las responsabilidades asumidas (hijos a cargo, trabajo). Las dificultades que los estudiantes visualizan se relacionan con la cantidad de asignaturas, lo fragmentado de los conocimientos, el poco tiempo con los docentes y la desmotivación que experimentan (Ineed, 2014). ¿No reproduce la formación docente los procesos de exclusión que se observan en primaria, secundaria y en la universidad?

¿Y qué puede aportar la Psicología Educacional en este panorama? Seguro que no «La Solución». En esto debemos ser muy francos. Como disciplina orientada a contribuir en la producción de cambios en los actores educativos (Catalán, 2013) la Psicología Educacional no debería ser ajena a estas demandas crecientes sobre el ejercicio de la profesión docente. Busca producir conocimiento sobre las situaciones de aprendizaje y enseñanza para atender los problemas de la realidad educativa y vaya si este problema lo es. El aprendizaje que se construye en situaciones académicas ha sido uno de los centros de la Psicología Educacional. ¿Por qué no poner al servicio de la formación docente esos conocimientos?

¿Pueden mejorarse los procesos de formación docente procurando que quienes ingresen aprendan lo que necesitan para ejercer su profesión en buena forma? ¿Pueden reducirse los factores de estrés que van desgastando rápidamente al docente en su tarea? Imaginamos que sí y deberíamos intentarlo, aunque sabemos no es tan sencillo, ya se han venido ensayando cambios en distintas partes del mundo y no conforman del todo. También sabemos que los caminos son múltiples, los aportes pueden llegar de distintas vías y sería clave que los propios actores lo definieran.

¿Por qué no volver sobre el aprendizaje y considerar a los docentes como aprendices que deben desarrollar al máximo sus conocimientos sobre cómo aprender? Comparando la formación docente en el Mercosur hay coincidencia al pretender “docentes que puedan actuar, tomar decisiones fundadas e indagar sobre sus prácticas educativas sentando las bases para la mejora continua de la enseñanza” (Alliaud & Vezub, 2014). No parece descabellado aprovechar los conocimientos que se han ido generando sobre autorregulación del aprendizaje para contribuir con ese perfil. De ese modo podríamos abordar los requerimientos del rol docente y afrontar las dificultades que la propia formación ofrece.

Vamos sabiendo que las oportunidades para autorregular el aprendizaje constituyen un predictor moderado del uso de estrategias metacognitivas y motivación por el aprendizaje en docente en formación inicial (Vrieling, Bastiaens, Stijnen, 2012). Podríamos pensar que la autorregulación por parte del docente puede ayudarlo a manejar las crecientes demandas y consecuentemente prevenir el estrés (Mattern, & Bauer, 2014). Al parecer, la mayor parte de la enseñanza de estrategias de autorregulación se hace de forma implícita. Mientras el mayor beneficio parece estar cuando se hace de forma explícita (Kistner y cols, 2010). Está es solo una rápida sinopsis de lo que la autorregulación del aprendizaje nos permitiría abordar.

Esté tema seguirá siendo centro del debate y tendrá consecuencias importantes, abordarlo con compromiso es urgente e ineludible para la Psicología Educacional.

Referencias y recomendaciones

Alliaud, A., & Vezub, L. (2014). La formación inicial y continua de los docentes en los países del MERCOSUR . Problemas comunes , estructuras y desarrollos diversos. Cuadernos de Investigación Educativa, 5(20), 31–46.

Catalán Ahumada, J. (2013). La Psicología Educacional en Perspectiva. In C. Cornejo, P. Morales, E. Saavedra, & G. Salas (Eds.), Aproximaciones en Psicología Educacional. Talca, Chile.

Condiciones de ejercicio de la profesión docente en el «Informe sobre el estado de la educación en Uruguay 20014» Elaborado por Ineed.

Consejo de Formación en Educación

Ineed. (2014). Informe sobre el estado de la educación en Uruguay 2014.

Kistner, S., Rakoczy, K., Otto, B., Dignath-van Ewijk, C., Büttner, G., & Klieme, E. (2010). Promotion of self-regulated learning in classrooms: investigating frequency, quality, and consequences for student performance. Metacognition and Learning, 5(2), 157–171. doi:10.1007/s11409-010-9055-3

Las Maestras según Agarrate Catalina.

Mattern, J., & Bauer, J. (2014). Does teachers’ cognitive self-regulation increase their occupational well-being? The structure and role of self-regulation in the teaching context. Teaching and Teacher Education, 43, 58–68. doi:10.1016/j.tate.2014.05.004

Vrieling, E. M., Bastiaens, T. J., & Stijnen, S. (2012). Effects of increased self-regulated learning opportunities on student teachers ’ metacognitive and motivational development. International of Educational Research, 53, 251–263.

Contribuciones a la formación docente desde la Psicología Educacional en Uruguay

Somos pocos …y no nos conocemos (II)

DSCN7359

Las presencia de las TIC en la vida cotidiana no deja de sorprendernos. El vértigo que imponen los cambios tecnológicos se refleja en diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Impresoras 3D,  dispositivos móviles que cumplen diversas funciones, etc., etc. A veces tenemos la ilusión que la tecnología nos da las claves para que todas las personas puedan utilizarla de forma intuitiva en todos los contextos.

Lo educativo no es ajeno a los cambios que la tecnología va generando. Ni tampoco el rol docente. Particularmente en Uruguay, la relación educación y tecnología ha quedado plasmada en el Plan Ceibal desde el 2007. Asegurar el acceso a la información a través de la tecnología fue uno de sus primeros objetivos. ¿Realmente se han constituido en herramientas para la construcción del conocimiento que alumnos y docentes realizan?

Celina Bondoni, presentó su tesis de la Licenciatura en Psicología en marzo de 2015. A ella le preocupaba cómo ha impactado la introducción de TIC en el rol docente. De las muchas perspectivas que podrían tomarse, ella se propuso analizar la confianza que tienen los docentes para el manejo de la computadora para sus actividades (autoeficacia computacional) y cómo se relaciona con el uso que hacen de la misma.

tesis celinaAntes de retomar algunos de los datos que la tesis de Celina aporta, vale aclarar que pienso que no es obligatorio el uso de la computadora en el aula. Esto debería ser una decisión del docente en función de sus objetivos, su estilo y de qué modo gestiona los procesos de construcción de conocimiento. La posibilidad que todos los alumnos accedan a un computador (o tablet) debería dejar al docente en posibilidad de decidir y no en la obligación de utilizar.

Interesada por el uso de TIC y la práctica docente, Celina decidió trabajar con el concepto de autoeficacia, que se ha venido explorando ampliamente en el campo de la motivación (Bandura y cols., 1996; Usher y Pajares, 2008).  Puede considerarse autoeficacia a las creencias que tenemos sobre nuestras propias posibilidades de controlar nuestros procesos y las demandas del ambiente para resolver una tarea que nos presentan (Bandura y cols., 1996). ¿Qué tan capaces nos creemos si nos dicen que debemos resumir nuestra postura sobre este tema en un video de 3 minutos? ¿Nos creemos capaces de correr una carrera de 10km la próxima semana? La respuesta que demos a esas preguntas puede ser indicador de nuestra autoeficacia para esas tareas.

Las creencias de autoeficacia se relacionarán con la elección de las tareas, el compromiso y la persistencia en las mismas. En general, tendemos a elegir tareas y/o desafíos en los que sentimos que podremos responder.  Podríamos suponer que el uso de la computadora en el aula por parte de los docentes puede relacionarse, entre otras cosas, con la creencia que tienen sobre su capacidad para usar esta herramienta en el aula.

En su trabajo, realizado con 76 docentes de educación secundaria se Montevideo, Celina encontró que un grupo  de docentes no utiliza la computadora o la utiliza mínimamente. Un 62,5% de los docentes reporta un uso mínimo (no la usan o lo hacen hasta una hora al día). Este dato es convergente con otros que se han hecho en Uruguay desde el 2007 a la fecha (Fullan, 2013). La simple introducción de la computadora en el aula no asegura que los docentes la utilicen, ni la integren en su práctica y, mucho menos, que cambie su práctica.

El poco uso está asociado a una baja autoeficia computacional en habilidades básicas para el uso del computador. Es decir, que los docentes que no usan la computadora o la usan mínimamente  reportan menores niveles de autoeficacia computacional. Confían menos en sus posibilidades de usar la computadora, se creen menos competentes y difícilmente arriesguen a realizar nuevas actividades con esa herramienta, aún cuando crean que sería bueno o deseable.

¿Es posible que la autoeficacia aumente? Parece claro que simplemente por estar expuestos  a la tecnología la autoeficacia no aumenta, así lo demuestran estos resultados. Tampoco aumenta la autoeficacia por la mera exigencia de utilizar computadoras. Por el contrario, las exigencias por encima de lo uno se cree capaz puede aumentar los niveles de estrés que la profesión ya experimenta en altos niveles.

Celina recoge en su tesis  que los docentes que reconocen que han recibido capacitación muestran niveles más altos de autoeficacia. Teóricamente sabemos que es posible aumentar la autoeficacia, y la capacitación puede ser un camino para ello. A la hora de pensar la formación, conviene considerar que la mayor incidencia en el aumento de la autoeficacia la tienen los logros en la ejecución, es decir, aumentar el nivel de competencia, la experiencia de éxito aumentan la confianza en qué podemos encarar ese tipo de tareas. El aprendizaje vicario (ver a otros enfrentando la tarea), la persuasión verbal y la activación emocional, también inciden en el aumento de la autoeficacia, aunque en menor medida que los logros (Bandura 77, 94).

El trabajo de Celina es más completo y detallado, creo que recomendable a quien quiera avanzar en estas temáticas. Probablemente los cambios la tecnología va generando seguirán impactando en lo educativo y en la necesidad de formación de sus profesionales. Por lo que el tema seguirá abierto. En este post he presentado algunos apuntes con los que me he quedado del trabajo elaborado por Celina Bondoni (2015) esperando podamos aprovechar más su trabajo para pensar sobre el uso de TIC, el rol docente, los procesos de formación, etc. También podríamos pensar qué puede ocurrir al entregar una tablet a cada jubilado como en nuestro país se está proponiendo. Bienvenido el acceso acompañado de capacitación.

A seguir investigando en psicología educacional, con la pretensión de que en el futuro seamos más y nos conozcamos.

Referencias y recomendaciones

Bandura, A., & et al. (1996). Multifaceted Impact of Self-Efficacy Beliefs on Academic Functioning. Child Development, 67(3), 1206.

Bondoni, C. (2015) Creencias de autoeficacia computacional en docentes de Secundaria de Montevideo. Memoria de Grado Inédita. Montevideo: Universidad Católica del Uruguay.

Usher, E. L., & Pajares, F. (2008). Sources of Self-Efficacy in School: Critical Review of the Literature and Future Directions. Review of Educational Research, 78(4), 751–796. doi:10.3102/0034654308321456

Somos pocos… y no nos conocemos I

¡Gente en obra! (II)

a trabajar

Estas semanas de febrero 2015 cambié el cálido verano montevideano por el invierno madrileño. El objetivo ha sido trabajar con más intensidad sobre autorregulación del aprendizaje y su enseñanza, con la expectativa de que algo de eso sea útil para quienes aprenden y quienes enseñan. Voy dejando algunos trabajos en borrador, que espero compartir dentro de no mucho tiempo. Mientras tanto, aprovecho para recapitular las publicaciones que sobre el tema fui haciendo en este blog, que no han sido tantas. Los invito a revisarlas y como siempre los ejemplos, preguntas, sugerencias e inquietudes que me hagan llegar en este tiempo serán muy bienvenidas.

Poner al servicio los marcos teóricos

Autorregular el aprendizaje: desafío y camino. Una invitación a tomar el constructo de autorregulación como herramienta útil para aprender a lo largo de la vida, en estos contextos tan cambiantes.

Las ventanas de la autorregulación. En la que se presentaba las características de uno de los modelos teóricos de autorregulación y algunas posibilidades que ofrece a quienes aprenden y quienes enseñan.

Con la mirada puesta en la intervención

¿Cómo podemos ayudarle? Podría servir esa publicación para reconocer distintas estrategias que usamos en distintos momentos para colaborar con quienes aprenden.  Asumimos que un repertorio más rico de posibles respuestas y ayudas puede ayudarnos también a autorregular la enseñanza.

Enseñar autorregulación… ¿por qué no? La autorregulación parece ir de la mano del tan buscado protagonismo de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje. Ese rol proactivo al aprender no llega a verse del todo en muchos aprendices.

Llevo un tiempo ya trabajando en estas cosas (leyendo, investigando, ensayando en mis clases como docente y como aprendiz) y creo que lo que va sabiendo sobre autorregulación puede contribuir más todavía donde haya personas aprendiendo. Continuará…

Referencias y recomendaciones

Panadero, E., & Alonso-tapia, J. (2014). ¿ Cómo autorregulan nuestros alumnos ? Revisión del modelo cíclico de Zimmerman sobre autorregulación del aprendizaje. Anales de Psicología, 30(2), 450–462.

Trías, D., & Huertas, J. A. (2009). Autorregulación del aprendizaje y comprensión de textos: estudio de intervención. Ciencias Psicológicas, III(1), 7–15.

Trías, D., Huertas, J. A., & García-Andrés (2012) Escenarios que favorecen la autorregulación. En Trías & Cuadro (eds.) In D. Trías & A. Cuadro (Eds.), Psicología Educacional: Aportes para el cambio educativo. Montevideo: Grupo Magro Editores.

Zimmerman, B. J., & Schunk, D. H. (2011). Self-regulated learning and performance: an introduction and a overview. In B. Zimmerman & D. H. Schunk (Eds.), Handbook of Self-Regulation of Learning and Performance. New York: Routledge.

Subir ↑